Imágenes satelitales como prueba de la comisión de crímenes internacionales

This satellite photo shows destruction allegedly caused by the Boko Haram in Nigeria. © Amnesty International

Esta imagen satelital muestra la destrucción presuntamente provocada por Boko Haram en Nigeria. © Amnesty International

En este post invitado de las series de tecnología por la verdad del Monitor de Justicia Internacional, el Dr. Patrick Kroker considera cómo la CPI podría hacer uso de fotos satelitales como evidencia.

La absolución de Mathieu Ngudjolo Chui en la Corte Penal Internacional (CPI) demuestra los desafíos para reunir pruebas sólidas y suficientes para llevar a los responsables de crímenes atroces y masivos ante la justicia. Como Alison Cole escribió en el post de apertura de su blog en las series de tecnología por la verdad, la CPI, dada su carencia de facultades de ejecución, depende en gran medida de la cooperación estatal voluntaria para reunir pruebas. Al mismo tiempo, ella afirma con razón, que es un espacio ideal para “involucrar pruebas procesadas a través de medios tecnológicos”. En ciertos casos, la tele-detección, el uso de la tierra en órbita y de plataformas aéreas para recopilar datos pueden proporcionar evidencia única que de otra manera sería imposible de obtener sobre presuntos delitos masivos atroces. Debido a que estos eventos ocurren a menudo en entornos no permisivos, en grandes áreas geográficas y a través de largos y múltiples marcos de tiempo, las imágenes satelitales de alta resolución, en particular, tienen gran valor para los tribunales internacionales que investigan estos crímenes.

Las imágenes satelitales se utilizaron por primera vez en los procesos penales internacionales durante los juicios de Srebrenica en el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia. Sin embargo, el valor total que este tipo de evidencia única puede tener todavía no ha llegado a todo su potencial.  Encontrar formas prácticas de recopilación y análisis de evidencia basada en imágenes satelitales, así como los precedentes jurídicos todavía incipientes relacionados con la admisibilidad y el valor probatorio de las mismas son algunas de las principales barreras para su uso más frecuente y eficaz en los tribunales.

Los satélites, en el sentido más simple, capturan la luz que se refleja desde la superficie de la Tierra. Una vez que la luz es capturada y digitalizada, se procesa en una imagen. Este tipo de imágenes son las que se pueden encontrar en Google Earth. Las imágenes se pueden ajustar y procesar para aislar, amplificar o suprimir determinadas longitudes de onda de luz que puede proporcionar al analista información importante más allá de lo que el ojo humano puede percibir. A través de la interpretación de imágenes y el análisis, la información visual se puede utilizar para cruzar y corroborar información en imágenes complementarias -declaraciones de testigos, informes y artículos de prensa, o la información recogida por las plataformas de crowd-sourcing. El resultado de esta correlación de flujos de datos se publica más tarde como un hallazgo, que puede ser ofrecido como evidencia.

Estos análisis a menudo pueden mostrar de forma exclusiva el carácter extendido, sistemático y de largo plazo del alcance de la violencia reportada. Algunos fenómenos que pueden ser detectados incluyen la formación de cráteres consistentes con bombardeos; la destrucción de viviendas civiles; focalización de formas humanitarias y de otra infraestructura internacionalmente protegida; las ubicaciones, tamaños y composiciones de los campos de personas desplazadas; excavaciones en consonancia con las fosas comunes y otros fenómenos probatorios.

Con esta capacidad, la evidencia satelital puede proporcionar pruebas de un delito específico y circunstanciales. No se debe suponer, sin embargo, que un hecho específico en cuestión puede ser probado a partir de imágenes satelitales analizadas aisladamente. En muchos casos se necesita evidencia corroborativa, que a menudo está integrada en el análisis.

Los principales desafíos del uso de imágenes satelitales como evidencia ante la CPI son los siguientes:

  1. La limitada disponibilidad de datos de imágenes apropiadas.
  2. Presupuestos restringidos y sesgo cognitivo de organizaciones externas que llevan a cabo el análisis.
  3. Normas y metodologías forenses no aceptadas, y
  4. La falta de familiaridad de los jueces con este tipo de pruebas.

Datos Disponibles Limitados
La disponibilidad de imágenes apropiadas en un área durante un período crítico de un crimen que se habría cometido podría ser a menudo limitada. Este desafío puede ser consecuencia de fenómenos meteorológicos que obstruyen lo que se ve en la imagen, las restricciones gubernamentales sobre la recolección de imágenes en cierta área o el alto costo financiero de la obtención de imágenes. Casi todas las imágenes de alta resolución potencialmente relevantes son recogidas por los proveedores comerciales que sólo recogen datos cuando son de valor futuro actual o potencial. Si las imágenes de una situación específica son pertinentes para una investigación criminal pueden ser conocidas en meses o, a veces, años. De ahí que los proveedores comerciales tienen un incentivo económico al recoger sistemáticamente las áreas donde las atrocidades en masa estarían ocurriendo. En relación con esto, los investigadores de terceros tienen pocos recursos para la tarea, para la compra de tales imágenes o para crear incentivos económicos para su recolección. Una vez pasado el momento crítico para la adquisición de imágenes a tiempo, hay una barrera casi infranqueable para el acceso a datos y mucha evidencia potencial ya está perdida y no puede recuperarse.

La Dependencia en la Capacidad Externa

La CPI tiene pocas aptitudes internas y experiencia para llevar a cabo el análisis de imágenes satelitales que puedan ser requeridas por los muchos casos en los que trabaja simultáneamente. Así, la mayor parte de este trabajo se lleva a cabo a menudo de manera ad hoc por analistas independientes que no están afiliados a un tribunal específico o a la Fiscalía. Algunos de los grupos que realizan este tipo de trabajo son Human Rights Watch, UNOSAT, Amnistía Internacional, el Programa de la Señal de la Iniciativa Humanitaria de Harvard y AAAS. A menudo, con presupuestos restringidos para la realización de estas investigaciones, las dinámicas económicas inherentes al sector restringen qué contribuciones potenciales pueden hacer. Estas instituciones también tienen a menudo sus propios enfoques y agenda que rara vez coinciden con las necesidades de pruebas de los tribunales.

Metodologías y Estándares Forenses No aceptados
A pesar del creciente número de los análisis-satelitales de violaciones de derechos humanos, hay muy poca pedagogía formal sobre este campo y por lo tanto abunda la falta de profesionalización y  estandarización de los métodos. Los analistas operan actualmente sin un estándar forense aceptado para la tele-detección de las supuestas atrocidades en masa.

Poca Familiaridad de los Jueces con la Evidencia Geo-espacial

El análisis de imágenes de satélite es el resultado de un complejo proceso técnico y metodológico basado en la división del trabajo. Sólo cuando los jueces entienden las técnicas subyacentes y los métodos son capaces de determinar la admisibilidad y el peso de esta evidencia. En la actualidad, hay una falta de familiaridad de los jueces con el proceso analítico. Es importante que la introducción de las pruebas sea comprensible para los jueces. La práctica actual de la presentación de imágenes y hallazgos de impresiones en PDF o en las pantallas de los ordenadores en la Corte no satisface plenamente esta necesidad.

Para superar estos retos, deben seguirse los siguientes pasos:

  • Debido a la naturaleza digital y tecnológica de la evidencia basada en satélite, es particularmente importante para establecer su confiabilidad que sea admisible (los aspectos legales que afectan el uso de la evidencia basada en satélites se describe con más detalle aquí). Para este propósito, la exactitud, objetividad y autenticidad de los datos deben ser probados a lo largo de todo el proceso
  • Dado que los análisis basados en satélites son procesados por una serie de sistemas y personas antes de ser presentados a la Corte, es importante preservar la cadena de custodia de los datos a lo largo de todo el proceso. Esto requiere el desarrollo de métodos normalizados para la adquisición de datos, su almacenamiento, interpretación, la integración de datos cruzados y la visualización para los fines específicos de las investigaciones penales internacionales.
  • Al mismo tiempo, las circunstancias prácticas de la recolección y análisis de imágenes satelitales deben abordarse si se ha de lograr cualquier avance en su uso como evidencia.
  • Además, sería útil familiarizar a los abogados y jueces especialmente con este proceso para que puedan evaluar con mayor facilidad su fiabilidad y valor probatorio.

Si estos problemas se pueden superar y el potencial probatorio de la evidencia basada en satélites se aprovecha al máximo, los procesamientos en la CPI podrían enriquecerse con un tipo de pruebas únicas, que ayudarían a mejorar la calidad de los juicios internacionales y contribuir a la lucha contra la impunidad de los autores de crímenes masivos.

El Dr. Patrick Kroker es un abogado internacional con sede en Berlín, Alemania y Fellow 2014 de la Iniciativa Humanitaria de Harvard.

Artículo originalmente publicado en el Monitor de Justicia Internacional.

This entry was posted in Uncategorized and tagged , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s