Fiscal de la CPI habla sobre la sentencia de Bemba, las condenas de la CPI y los esfuerzos de la Fiscalía a favor de la eficiencia

 

Fatou Bensouda

Fiscal de la CPI Fatou Bensouda. Copyright ICC-CPI/Flickr

En este artículo del Monitor de Justicia Internacional, Wairagala Wakabi entrevista a la Fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) Fatou Bensouda para hablar sobre la condena a 18 años de cárcel de Jean-Pierre Bemba por crímenes de guerra y de lesa humanidad, los desafíos que enfrenta la Fiscalía a la hora de investigar y procesar crímenes bajo la jurisdicción del Estatuto de Roma y las medidas adoptadas bajo su mandato para mejorar la eficacia de la Fiscalía.

A comienzos de mes, la Fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) respondió a una serie de preguntas al Monitor de Justicia Internacional. Habló sobre la condena a 18 años de prisión impuesta por la CPI a Jean-Pierre Bemba, cómo las condenas de Bemba y Thomas Lubanga pueden servir de ejemplo y los desafíos a los que enfrenta a la hora de investigar y procesar los múltiples cargos por los que se acusa a Bosco Ntaganda y Dominic Ongwen. La Fiscal explicó las medidas adoptadas para mejorar la eficiencia de la Fiscalía.

Wairagala Wakabi (WW): Desde la perspectiva de la Fiscalía de la CPI, ¿qué significado tiene la condena de Bemba?

Fatou Bensouda (FB): La condena envía un mensaje claro a los comandantes de todo el mundo: serás penalmente responsable de los crímenes atroces cometidos por las tropas a tu mando si no eres capaz de evitar que estos cometan – o si no eres capaz de cumplir con tu obligación de investigar y castigar a los responsables de los mismos. No podemos infravalorar el significado y alcance de la condena al Sr. Jean-Pierre Bemba. La sentencia deja en claro que cualquiera que se desempeñe como comandante u ocupe una posición de control será responsable por los crímenes atroces de las tropas bajo su mando .

El Sr. Bemba llevó a sus tropas del MLC (Movimiento para la Liberación del Congo) a la República Centroafricana (RCA), donde  comenzaron a ejercer una brutal campaña de violaciones, asesinatos y saqueos contra civiles indefensos. Estos actos se reconocen en el Estatuto de Roma como los crímenes más terribles y por ende conciernen a la comunidad internacional.

El Sr. Bemba tenía un conocimiento detallado y constante de los actos cometidos por las tropas a su mando en la operación de la RCA. A pesar de esto y de las medidas que podría haber impuesto para poner fin a este tipo de actos y castigarlos, decidió no tomar acción alguna. Solo usó su autoridad para intentar proteger y rehabilitar la imagen del MLC.

Esta condena es también muy significativa por representar  un ejemplo concreto del compromiso de la Fiscalía con la lucha contra los crímenes sexuales y de género (csg) dentro del marco que propone el Estatuto de Roma. A través de nuestro trabajo, seguiremos dando a conocer tanto como nos sea posible la perversión de este tipo de crímenes, seguiremos luchando por la condena de los responsables y esperamos poder erradicar este tipo de crímenes en un futuro. Tengo la esperanza de que la condena de Bemba pueda reconfortar en alguna medida a las víctimas y a los sobrevivientes de sus crímenes. Espero que pueda contribuir a prevenir este tipo de crímenes masivos en el futuro, y evitar que otros sufran la misma suerte.

WW: La Fiscalía de la CPI había pedido un mínimo de 25 años de prisión para Bemba. ¿Está satisfecha con la sentencia adoptada por los Magistrados o tiene la intención de apelarla?

FB: Las tropas del Sr. Bemba cometieron crímenes graves. Hasta la fecha, los hombres, mujeres y los niños que sobrevivieron a lo ocurrido siguen atormentados por el horror de lo que tuvieron que vivir y las cosas que tuvieron que ver. Los Magistrados de la CPI consideraron que la gravedad de los crímenes cometidos por el Sr. Bemba merecían una condena de prisión sustancial y aceptaron nuestros argumentos para considerar circunstancias agravantes especiales y en relación con su grado de culpabilidad.

Nuestra recomendación a los Magistrados fue que el Sr. Bemba debía ser condenado a 25 años de prisión. Creímos que 25 años se adecuaban a la gravedad y culpabilidad de los crímenes por los que era acusado. Finalmente fue condenado a 18 años de prisión. El máximo permitido según el Estatuto de Roma es 30 años, pero de forma excepcional podrían imponerse ciertos agravantes. La sentencia que se impuso al Sr. Bemba intentó reflejar la gravedad de su conducta al no impedir que se cometieran dichos crímenes. Este reconocimiento por sí solo es un gran avance para el trabajo realizado por mi Oficina y por el propio tribunal que lucha contra estos crímenes atroces.

Estamos contentos de haber presentado las pruebas necesarias para que los Magistrados impusieran esta sentencia crucial. Estamos aún más contentos por haber conseguido que las víctimas pudieran ser escuchadas en materia de reparaciones. La Fiscalía está estudiando la decisión de los Magistrados y decidirán en su momento si es prudente o no apelarla.

WW: Según lo recogido en la propia sentencia, la Fiscalía expresó que una condena mayor contra Bemba podría servir de ejemplo para otros comandantes militares y evitar que se cometan crímenes similares. ¿Por qué es tan importante que los comandantes sean acusados no solo por sus propios actos si no también por los actos cometidos por las tropas bajo su mando?

FB: Desde hace años los soldados violan en las guerras con total impunidad. Esto es inaceptable. Los potenciales autores de este tipo de agresiones y sus comandantes tienen que saber que este tipo de actos son considerados crímenes graves y tendrán serias repercusiones. Es política de nuestra Fiscalía, en nuestras investigaciones, centrarnos en los máximos responsables de este tipo de actos.

El caso Bemba es importante porque envía una señal clara a aquellos comandantes o individuos en posiciones de control en lo relativo a su futura responsabilidad con respecto a sus subordinados. Los comandantes de todo el mundo deben saber y entender que son criminalmente responsables por los crímenes atroces cometidos por sus subordinados, si no previenen la comisión de este tipo de crímenes, si no los investigan y castigan, ellos serán los responsables.

Debido a que ostentan la posición de mayor autoridad con respecto a sus tropas, los comandantes tienen los medios, a través de medidas cautelares o alternativas, para prevenir este tipo de crímenes. Cuando fracasan en sus obligaciones como comandantes se producen crímenes a gran escala por parte de los soldados bajo su mando, en este caso los comandantes deben ser considerados culpables de los mismos. Como comandante tienen una serie de responsabilidades. No puedes escapar de tus responsabilidad por la comisión de este tipo de crímenes porque no los hayas cometido de forma directa.

WW: Echando la vista atrás, ¿cree que la condena a Thomas Lubanga frenó el uso y reclutamiento de niños soldados?

FB: La disuasión es una función crucial de todos nuestros juicios, así como las demás actividades de mi oficina. Por su propia naturaleza, la disuasión es imposible de cuantificar, pero creo que el primer juicio de la Corte en contra de Lubanga ha tenido un impacto significativo y duradero. Un solo fallo de la corte puede tener un efecto en todo el mundo. Esto es lo que el Secretario General de la ONU ha llamado la “sombra de la Corte”. A través de su impacto global, los juicios [como los de la CPI ] contribuyen a prevenir la violencia recurrente.

El primer juicio de la CPI trató delitos contra los niños. Lubanga utilizó a niños menores de 15 años para luchar en sus guerras, incluyendo niñas jóvenes, no solo como soldados, sino también como esclavas domésticas y sexuales de los otros combatientes. Incluso antes del veredicto, el juicio de Lubanga funcionó como disparador de debates sobre el reclutamiento de niños, en Colombia y Sri Lanka, por ejemplo, mientras que en Nepal se liberaron de hecho niños soldados. El entonces representante Especial del Secretario General de la ONU sobre niños y conflictos armados (Radhika Coomaraswamy) tuvo en cuenta inmediatamente este potencial y utilizó el ejemplo de Thomas Lubanga para hacer campaña en todo el mundo y asegurar más liberaciones.

A partir de mis propias interacciones con las autoridades de la RDC, pude saber que el caso Lubanga ha ayudado a crear conciencia sobre el problema de los niños soldados en el país, ha incitado el debate y ha puesto a los posibles autores en aviso.

Al igual que con los sistemas nacionales de justicia penal, una de las funciones de la CPI es la disuasión. Pero al igual que en los sistemas nacionales, los juicios no eliminarán necesariamente la comisión de delitos, pero esperamos que puedan disminuir y prevenir futuros casos de criminalidad. Sin duda, la ausencia de justicia por dichos crímenes hará poco para promover la causa de la disuasión y la prevención.

WW: ¿Por qué la Fiscalía ahora acusa por múltiples cargos mientras que antes prefería centrarse en pocos cargos concretos?

FB: Los cargos que presentamos se determinan siempre en función de cada caso, dependiendo de la evidencia que recogemos en el curso de nuestras investigaciones. El número de cargos en un caso depende de varios parámetros, incluyendo la gravedad y naturaleza de los crímenes, las circunstancias de su comisión y el número de incidentes.

La tendencia de presentar muchos cargos de los últimos años, que usted ha mencionado en su pregunta no es precisa para todos nuestros casos. En 2005, en la situación de Darfur, por ejemplo, el ministro de Gobierno sudanés Ahmad Harun fue acusado de 42 cargos y el líder de la milicia Janjaweed Ali Kushayb de 50 cargos por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.

Dicho esto, como parte de nuestros intentos por abordar los crímenes sexuales y de género, siempre que haya pruebas al respecto, incluimos cargos por dichos delitos. Lo hemos hecho, por ejemplo, en el caso [Dominic] Ongwen. En el mismo caso, hay cargos que se vinculan con cada delito del que tengamos pruebas en cada uno de los cuatro sitios de ataque. Esto permite a la defensa y a los jueces entender el caso de la Fiscalía en detalle desde el principio.

WW: ¿Qué desafíos implica el investigar y procesar tantos cargos como por ejemplo los que vemos ahora en el caso contra Bosco Ntaganda o el de Ongwen?

FB: Cada juicio es único y los desafíos varían dependiendo de los detalles de los casos. Pero, en general, los desafíos que enfrenta la Fiscalía se relacionan con factores como la cooperación de los Estados, los recursos, la complejidad del caso, la naturaleza de los temas, el número de testigos, el lapso de tiempo entre la comisión del delito y su eventual investigación y la posibilidad de documentar pruebas.

La Fiscalía debe depender de la cooperación de los Estados la mayor parte del tiempo, este es un componente clave del Estatuto de Roma, y cuando dicha cooperación es deficiente o lenta afecta a nuestras actividades. Tenemos que llevar a cabo investigaciones muy complejas, perseguir delitos muy graves que implican desafíos como proteger a los testigos y a las víctimas, prevenir las interferencias con testigos y garantizar la integridad de las actuaciones.

WW: En esos casos con múltiples cargos, ¿Cómo asiste la Fiscalía a la hora de llevar a cabo un juicio expeditivo cuando hay tantas pruebas que almacenar, analizar y remitir a la defensa? La defensa de Ntaganda y la de Ongwen han denunciado en alguna ocasión que debido a la enorme cantidad de pruebas que se le envían no tienen tiempo suficiente para analizarlas e investigarlas por sí solos.

FB: Asegurar juicios expeditivos es un requisito de muchos sistemas jurídicos y del Estatuto de Roma, que fomenta que los juicios sean concretos. La Fiscalía tiene la obligación de investigar y recoger tanto las pruebas incriminatorias como las exculpatorias. El juicio no puede darle la espalda a un material pertinente. Debe haber un equilibrio entre hacer las cosas de forma rápida  y hacer las cosas a fondo. Toda evidencia se da a conocer  a la defensa (con los metadatos pertinentes y detallados, para ahorrar tiempo), sujeta a las disposiciones y normas pertinentes y de acuerdo con un calendario acordado entre la defensa y la fiscalía o impuesto por los jueces

La Fiscalía siempre se esfuerza por asegurar que la revelación de evidencia se haga de forma oportuna para no perjudicar los derechos del sospechoso o del acusado. Por ejemplo, la Fiscalía analiza y clasifica las pruebas y las da a conocer de forma regular, lo que podría ser mensual. Al final, los jueces van a escuchar las preocupaciones de la defensa y asegurar que tienen una cantidad razonable de tiempo para digerir la evidencia y prepararse para el juicio.

Más allá de la divulgación oportuna de las pruebas, hay otras maneras en las que la Fiscalía contribuye activamente con juicios expeditivos. Discutimos con la defensa las áreas de las pruebas en las que estamos de acuerdo antes del juicio con el fin de litigar solo en las áreas en disputa. También nos aseguramos de acordar la admisión durante el juicio de la evidencia que no es controvertida o imposible de corroborar; solicitamos a la defensa notificarnos con suficiente antelación sobre cualquier defensa que pretenda utilizar y también acordamos sobre las formas que consideramos que los procedimientos deben llevarse a cabo con respecto a ciertas cuestiones.

WW: Hace algunos años la Fiscalía se comprometió a tener todas las pruebas para proceder al juicio en el momento de la confirmación de los cargos. ¿Se sigue manteniendo esa promesa?

FB: Una figura que recoge los resultados de la estrategia de mi oficina hasta el momento es que el 86% de los cargos que mi oficina ha sacado adelante bajo el Plan Estratégico 2012-2015 se han confirmado. Más importante aún, se confirmaron los ocho sospechosos presentados. Se prevé que la nueva estrategia de la Fiscalía también obtendrá resultados positivos con respecto a la tasa de condenas y éxitos en las apelaciones de los próximos años.

Nos hemos esforzado para hacer que la Fiscalía sea más eficaz, eficiente y sea capaz de producir resultados positivos de manera continua. Además de Planes Estratégicos nuevos e innovadores capaces de responder a los retos que enfrentamos y nos ayuden a hacer nuestro trabajo de manera más efectiva, existen otras medidas para este fin. Estas incluyen un Código de Conducta para la Fiscalía y una serie de políticas que den claridad y guíen nuestro trabajo de acuerdo con el Estatuto de Roma.

Aún hay mucho por hacer, y estamos comprometidos con ese objetivo. Para el final de mi mandato, espero poder contar con un mayor apoyo a la Fiscalía y a la Corte. Esto lo podremos lograr demostrando la importancia del mandato de la Corte y el ejercicio efectivo y eficiente de dicho mandato.


Este artículo fue publicado por primera vez en el Monitor de Justicia Internacional.

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