Al Mahdi condenado a nueve años de cárcel ante la CPI: Explicaciones y reacciones al juicio por la destrucción de Tombuctú

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Al Mahdi es condenado a nueve años de cárcel por atacar edificios históricos y religiosos en Tombuctú, Mali. ©ICC

La semana pasada, en un histórico caso para la Corte Penal Internacional (CPI), el maliense islamista radical Ahmad al-Faqi al-Mahdi fue declarado culpable y sentenciado a nueve años de prisión por la destrucción de templos religiosos y edificios históricos en Tombuctú. Este juicio histórico es el primer procesamiento en el que se enjuicia la destrucción de patrimonio cultural especialmente protegido. El veredicto ha sido muy celebrado por Malí y por toda la comunidad internacional. Pero la sociedad civil recuerda que la justicia no debe parar aquí, todavía hay muchos otros casos pendientes.

Primera vez para la CPI

El 27 de septiembre, los Magistrados de la Sala de Primera Instancia VIII de la CPI hallaron de forma unánime a Ahmad al-Faqi al-Mahdi culpable del crimen de guerra por atacar de forma intencionada y directa edificios históricos y religiosos en Tombuctú, Malí, en junio y julio de 2012.

La decisión fue tomada tras la declaración de al-Mahdi, en agosto de 2016, en la que admitía ser culpable de los hechos de los que se le acusaba, reconociendo que había ayudado a organizar la destrucción o daño de 10 monumentos históricos o religiosos en Tombuctú. Al-Mahdi también admitió formar parte de Ansar Dine, un grupo cercano a Al-Qaeda del Magreb Islámico (AQIM, por sus siglas en inglés).

En su decisión final, los Magistrados de la CPI describieron cómo, desde abril de 2012 a enero de 2013, Ansar Dine y el AQIM tomaron el control de Tombuctú e impusieron un régimen religioso y político extremadamente estricto.

Al-Mahdi se unió a Ansar Dine como experto religioso y fue comandante del Hisba, que aplicaba nuevas reglas religiosas y morales sobre la población.

La imposición cultural y religiosa del Hisba de Al-Mahdi contradecía muchas de las costumbres religiosas y creencias locales de la población de Tombuctú.

Tombuctú era un lugar de referencia en lo que respecta a miles de manuscritos, mausoleos y monumentos históricos y religiosos sagrados utilizados a menudo por la población local.

Al-Mahdi y sus militantes consideraban que estos manuscritos y templos de Tombuctú estaban siendo idolatrados por la población y destruyeron 10 monumentos históricos y religiosos entre junio y julio de 2012.

Un efecto disuasorio

Tras la admisión de culpabilidad de al-Mahdi y su condena a 9 años en prisión, el Magistrado Presidente, Raul Cano Pangalangan, declaró que la sentencia tendría un “efecto disuasorio para otras personas tentadas a realizar el mismo tipo de actos que los ocurridos en Malí o en otros sitios.”

El enjuiciamiento de al-Mahdi es el primero de este tipo ante la CPI, el primero en el que se enjuicia a alguien por la destrucción de sitios protegidos culturalmente y se le considera como un criminal de guerra. La Directora General de la UNESCO, Irina Bokova escribió en The Guardian que:

“La destrucción deliberada de patrimonio de la humanidad se ha convertido en un arma de guerra, como parte de una estrategia más amplia de exterminio cultural y que incluye, a corto plazo, la matanza de civiles, y a largo plazo, la aniquilación de sus identidades y destrucción de su tejido social.”

Las reacciones de la sociedad civil

“El juicio tiene que ser útil, mostrar a todo el mundo que de la misma manera que ellos no pueden matar a la gente con impunidad, no pueden destrozar patrimonio de la humanidad con total impunidad”, declaró El-Boukhari Ben Essayouti, jefe de la Cultural Mission of Timbuktu.

“Esta sentencia es una victoria para las víctimas de los crímenes cometidos en Malí desde 2012, en particular para la población de Tombuctú. Manda un mensaje claro para los autores de crímenes de guerra relacionados con la destrucción de patrimonio cultural de la humanidad, crímenes de guerra que tratan de destrozar el alma de una población, como los Magistrados han reconocido. Sin embargo, esta victoria olvida algo dado que sería también importante que los cargos contra Al Mahdi incluyeran los crímenes contra las personas”, comentó Drissa Traoré, abogada y vicepresidente de la Federación Internacional de los Derechos Humanos.

“Más allá del caso en cuestión, reconocemos la importancia simbólica de este veredicto: es la primera vez que un autor de un crimen de guerra por los crímenes cometidos en Malí desde 2012 es declarado culpable y castigado. Por ende, la decisión marca un importante paso en la lucha contra la impunidad en Malí, donde los procesos legales están siendo muy combatidos. Es urgente que las autoridades de Malí hagan un mayor esfuerzo para perseguir y enjuiciar a los autores de este tipo de crímenes contra los civiles, y en especial los crímenes relacionados con la violencia sexual”, declaró Bakary Camara, Secretaria General de la Moroccan Association of Human Rights (AMDH).

“La sentencia es el reconocimiento claro de que la destrucción y los ataques a edificios religiosos y culturalmente protegidos pueden destrozar la cultura e identidad de una población y deben ser considerados como un crimen de guerra según el derecho penal internacional. Esta noticia positiva no debe hacernos perder de vista el hecho de que cientos de civiles han sido asesinados, torturados y violados en Malí en 2012. La CPI debería por tanto continuar investigando los crímenes cometidos en ambos lados del conflicto”, dijo Erica Bussey, Asesora legal senior de Amnistía Internacional. 

“La decisión de la Corte Penal Internacional es un hito para la justicia internacional pues reconoce la importancia del patrimonio cultural de la humanidad en su conjunto y para las comunidades que los han preservado durante siglos. También respalda la convicción de la UNESCO de que el patrimonio cultural tiene un rol crucial en la reconstrucción de la paz,” declaró Irina Bokova, Directora General de la UNESCO. 

Más información:

The Guardian: La CPI juzga la destrucción de Tombuctú y subraya el ‘efecto disuasorio para otros’

Justice Hub: Una condena a nueve años de prisión al islamista radical Al Mahdi 

Justice Info: El islamista radical maliense condenado a nueve años de prisión por destruir varios mausoleos en Tombuctú

Corte Penal Internacional: La CPI declara al Sr Al Mahdi culpable de haber atacado edificios religiosos e históricos en Tombuctú

Monitor de Justicia Internacional: La CPI condena a Al Mahdi a nueve años de prisión por un crimen de guerra, 

Deutsche Welle: La población de Tombuctú reacciona a la admisión de culpabilidad de Al Mahdi (enlaces en inglés)

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